Two adults walking hand in hand beside colourful houses in London

November 3, 2026

Has recibido una tarjeta Travaya. ¿Y ahora?

El sobre está abierto. ¿Qué foto te gustaría hacer con este regalo? Quizá una con toda la familia o una de los dos en vuestro próximo viaje. Te contamos por dónde empezar y cómo preparamos juntos una sesión que se parezca a ti. ¡Vamos a darle forma a esa idea!

Actualizado

Charlotte
Charlotte
Owner of Travaya

Tu regalo todavía guarda una pequeña aventura

Quizá has dado a tus padres un motivo para reunir a todos sus nietos en una foto. O tu pareja acaba de descubrir que ese viaje del que lleváis semanas hablando también puede dejaros imágenes bonitas de los dos. La tarjeta es la primera parte. El día aún está por llegar, con un lugar que elegir y un plan que hace ilusión poner en el calendario. Quizá ya estéis imaginando quién podría acompañaros y qué haríais después.

¿Eres tú quien ha recibido la tarjeta? ¡Qué bonito detalle! No necesitas tener preparada toda la sesión para empezar. A lo mejor sabes exactamente qué ciudad visitarás. O quizá solo tienes claro que quieres una foto con tu hermana. Cuéntanos esa primera idea. Te ayudamos a organizar la sesión, buscamos un fotógrafo profesional adecuado y acordamos los detalles contigo.

Y si estás pensando en regalar la tarjeta, quizá quieras ver qué pasará después de abrirla. ¿Cómo va a utilizarla esa persona? Vamos a seguir el regalo desde el correo que conviene guardar hasta la galería de fotografías que llegará después. También verás una imagen real de nuestra página para quienes han recibido una tarjeta. Así puedes imaginar dónde empiezan sus propios planes y cómo les ayudamos a preparar lo que quieren hacer con tu regalo.

Guarda la tarjeta donde puedas volver a encontrarla

Tu tarjeta regalo Travaya contiene saldo, un mensaje personal y un código único. Guarda el correo o el PDF en un sitio donde te resulte fácil encontrarlo. Ten también a mano la dirección de correo del destinatario asociada a la tarjeta. Con esos datos te ayudamos a comprobar el regalo y a descontar el saldo de la compra acordada. La tarjeta impresa es bonita de abrir. El correo guardado mantiene juntos los datos que necesitarás cuando quieras empezar.

Mira el importe y la fecha de caducidad. La tarjeta es válida durante 24 meses. No hace falta decidir toda la sesión mientras todavía estáis en la comida de cumpleaños. Quizá piensas en una estación del año que te encanta o en un viaje que aún estás preparando. Ten presente la caducidad mientras esas ideas toman forma. Si algo de la tarjeta no está claro, pregúntanos con ella cerca para que podamos revisar juntos lo que aparece.

Para un regalo en grupo, la tarjeta se emite cuando todos han pagado su aportación. ¿Te han dicho que hay un regalo para ti, pero el correo aún no llega? Pide a quien lo organiza que compruebe los pagos. Esa persona puede seguir las aportaciones. Cuando tengas la tarjeta, podrás empezar a pensar cómo te gustaría utilizarla. Quizá ya tengas a alguien en mente para ese primer retrato juntos.

Aquí pueden empezar tus propios planes

En nuestra página de tarjetas regalo para fotos, busca la parte para quienes han recibido una tarjeta. Elige «Canjear una tarjeta regalo» para llegar a la página preparada para ti. Allí puedes descubrir un destino o seleccionar «Pregunta cómo canjear tu regalo» para contactar con nosotros. ¿Ya tienes una idea? Cuéntanosla.

La imagen de abajo muestra la página en inglés del 3 de noviembre de 2026. Allí aparecen «Find your destination» y «Ask about redeeming». En la versión española encontrarás «Encuentra tu destino» y «Pregunta cómo canjear tu regalo». Puedes empezar a hablar con nosotros sin haber elegido una calle, la duración y un fotógrafo. Mirar un destino tampoco reserva una sesión. El lugar, el día y los demás detalles los acordamos después contigo, para tu propio plan.

Quizá reconozcas una ciudad a la que llevas tiempo queriendo volver. O descubras un lugar que te apetece conocer con tus padres. Disfruta también de esta parte. Una calle puede recordarte las últimas vacaciones, una vista darte ganas de preparar otro viaje. Puede que acabéis mirando los destinos juntos, señalando los rincones que os gustan. El regalo empieza a parecerse a vuestra vida, con las personas que queréis cerca y las fotos que os haría ilusión guardar.

Una mirada a la página por la que empezar

Travaya's recipient page showing Find your destination and Ask about redeeming, captured on 3 November 2026

Empieza por la fotografía que te gustaría tener

A veces resulta más fácil pensar en las personas antes que en el lugar. Tus hijos en esta edad tan divertida, cuando cada día tienen una historia nueva. Ese amigo que está en casi todos tus recuerdos favoritos y en muy pocas fotos a tu lado. Tu pareja en la primera escapada a solas después de mucho tiempo. Si sabemos a quién quieres en las fotos, ya podemos empezar a pensar en algo vuestro.

Piensa después en las fotografías que te gusta mirar. ¿Te atraen las imágenes con la ciudad alrededor, sus casas y las calles que te recuerdan el viaje? ¿O prefieres árboles, un jardín y un ambiente más tranquilo? Puedes compartir algunos ejemplos y explicar qué te gusta de ellos. A veces una imagen que has guardado ayuda a contar un deseo para el que aún no encuentras las palabras. No necesitas conocer los nombres de los estilos para explicárnoslo.

Si quieres usar el regalo durante un viaje, dinos adónde vas y qué días estarás allí. Para fotos más cerca de casa, cuéntanos el lugar que tienes en mente. ¿No sale en la web? Pregúntanos también por él. Podemos hablar de lugares que todavía no aparecen en la web y estudiar las posibilidades contigo. El fotógrafo, las fechas disponibles y los detalles prácticos se confirman antes de reservar. Así el plan se prepara alrededor de vuestra visita o de ese sitio cercano que queréis recordar.

También puedes querer fotografías solo para ti. Un cumpleaños, un nuevo comienzo o las ganas de tener unos retratos que te gusten son buenos motivos para hablar con nosotros. No hace falta reunir a un grupo para aprovechar tu regalo. Puedes contarnos un viaje, un cambio o un momento de tu propia vida que quieras recordar. Tus personas favoritas pueden acompañarte, pero desear unas fotos tuyas ya es un buen comienzo por sí solo.

Tu primer mensaje puede ser muy sencillo

Una idea, un lugar preferido y unas posibles fechas bastan para empezar. Dinos quién vendría y que tienes una tarjeta regalo. Ten preparados el código y el correo del destinatario para comprobarla. ¿Aún estás eligiendo entre dos planes? Puedes decirlo también. Te ayudamos a partir de lo que ya sabes y a hablar de lo que falta.

Un primer mensaje podría sonar así: «He recibido una tarjeta regalo Travaya y me gustaría hacer fotos con mi pareja durante nuestro viaje a Lisboa. Estaremos allí cuatro días en mayo. Nos gustan las imágenes con las calles alrededor y nos vendría bien ayuda para elegir el lugar y preparar la sesión». Es un ejemplo para que imagines tu propio mensaje, con las personas que te acompañarán, tu destino y los días en los que podrías estar.

En ese ejemplo ya sabemos adónde vas, quién viene y qué ambiente te gusta. El punto de encuentro y una hora disponible pueden hablarse después. ¿Solo sabes que la familia se reunirá durante las vacaciones escolares? Empieza por eso. Cuéntanos también qué está aún por decidir. Puedes preguntarnos sin haber enviado a todos los hermanos un programa completo.

Comparte lo que ayudaría a que el rato os resulte agradable. Quizá uno de tus padres prefiere caminar menos, o venís con niños pequeños y os gustaría un plan sencillo. Esos detalles ayudan a hablar de una sesión adecuada antes de reservar. Puedes pedir ayuda sin haber organizado primero todos los compromisos de los demás. Unas líneas sobre lo que os apetece ya nos dan algo con lo que avanzar, aunque todavía estéis buscando un día en el que podáis reuniros.

Damos forma a la sesión contigo

Hablamos contigo de las fotografías, el ambiente y la sesión, y buscamos un fotógrafo profesional adecuado. Puedes contarnos qué te gusta del trabajo de alguien o qué te gustaría sentir al mirar tus propias imágenes. No se garantiza un fotógrafo concreto ni una fecha específica de antemano. Por eso confirmamos las opciones disponibles antes de cerrar la cita. Tus preferencias nos ayudan a buscar una propuesta que encaje con las fotos que quieres y con las personas que vendrán.

También acordamos lo que incluye el paquete. En él aparecen la duración de la sesión y el número de fotografías editadas que recibirás en una galería online. ¿Te imaginas varias generaciones juntas? Dinos quién vendrá. ¿Piensas en un paseo durante las vacaciones? Cuéntanos qué entorno te atrae. El plan debe encajar con las personas que estarán allí y con el tiempo que tenéis.

Antes de que la reserva sea definitiva, confirmamos fotógrafo, fecha, paquete y detalles prácticos contigo. Mirar una página, guardar una foto bonita o empezar una conversación no equivale a reservar. Cuando los acuerdos están claros, sabes qué sesión te espera y dónde os encontraréis. Tal vez le hagas un hueco entre el museo que queréis visitar y ese restaurante cuya dirección habéis guardado. La fotografía ya tiene un lugar en los planes de esas vacaciones que tanto os apetece hacer.

¿Cómo se utiliza el saldo de tu tarjeta?

Tu saldo se descuenta de la compra acordada. Si la sesión cuesta más, puedes pagar la diferencia. Si cuesta menos, el saldo no utilizado permanece en la tarjeta hasta que lo gastes o caduque. Puedes pedirnos que repasemos contigo el importe de la sesión y el saldo disponible durante la preparación. Así sabes antes de reservar qué parte paga el regalo y si hay algo que quieras añadir para las fotos que has elegido.

Un ejemplo sencillo: tienes 200 € de saldo y acuerdas una compra de 260 €. La tarjeta paga 200 € y quedan 60 € por añadir. Son importes de ejemplo para explicar el cálculo, no precios actuales de una sesión. Confirmamos contigo la sesión y su precio. Así sabrás qué parte paga el regalo y qué importe tendrías que añadir.

No tienes que elegir algo más caro por estar utilizando una tarjeta. Dinos con qué gasto te sientes a gusto, también si prefieres mantenerte dentro del saldo regalado. Podemos hablarlo mientras elegimos la sesión. Da gusto pensar en las fotografías sabiendo cuánto quieres gastar. Quizá un plan más sencillo sea justo lo que necesitas para la foto que quieres. El regalo puede tomar esa forma sin tener que añadir una salida más grande de la que te apetece.

Cuatro pasos para empezar con tu regalo

Ten la tarjeta a mano, cuéntanos qué te haría ilusión, haz los planes con Travaya y usa el saldo de tu regalo. Esos son los cuatro pasos de nuestra página. El código y el correo del destinatario nos ayudan a comprobar la tarjeta. Tus ideas ayudan a preparar la sesión. Hablamos contigo del fotógrafo, la fecha disponible, el precio y los detalles prácticos antes de que la reserva sea definitiva. Puedes empezar con un deseo y continuar después con nosotros, paso a paso.

Unos pequeños detalles para disfrutar del día

Cuando hablamos de tu sesión, hay algunas preguntas propias de vuestro día que conviene compartir. ¿Dónde nos encontramos? ¿Quién viene? ¿Cuánto os apetece caminar y qué incluye el paquete? Puedes preguntarnos por todo esto mientras lo preparamos. Ayuda a imaginar cómo encajará la cita en la jornada. Quizá os reunáis varias generaciones o queráis comer juntos después. Los detalles sirven para que el plan tenga sentido para las personas que has elegido tener cerca en tus fotografías.

Pregunta antes de reservar por las cosas que pueden cambiar vuestra salida. ¿Te gustaría hacer las fotos en un lugar con entrada de pago o donde se necesita permiso? Lo hablamos contigo. Si cambia el tiempo, ¿qué ocurre con una sesión al aire libre? Pregúntanoslo mientras la preparamos. Podemos repasar los detalles de tu cita para que sepas lo que está previsto. Si algo te preocupa o no lo tienes claro, cuéntanoslo mientras aún estamos preparando el día.

También puedes dejar un poco de espacio alrededor de la cita. Una comida después, otra vuelta por el barrio o un café antes de regresar. De viaje, la sesión puede ser parte de un día que os gustará recordar. No hace falta llenar cada hora para que el regalo sea especial. A veces ya apetece imaginar que, después de las fotografías, podréis seguir juntos un rato sin tener que ir corriendo a lo siguiente.

¿No tienes costumbre de estar delante de la cámara y te da un poco de apuro? Cuéntanoslo. Puedes decir qué te gusta y qué te hace dudar. «Nos gustaría tener fotos juntos, pero nos sentimos un poco nerviosos» es una buena forma de empezar. Hablamos de lo que os apetece y de las cosas que queréis saber antes de la sesión. No tienes que fingir que ya lo has hecho muchas veces para poder preguntar y pedir ayuda.

Después llega el momento de abrir la galería

Después de la sesión recibes las fotografías editadas incluidas en tu paquete confirmado, en una galería online. Pregunta por los plazos para tu sesión, sobre todo si quieres utilizar una imagen para una invitación o una fecha importante. El paquete indica cuántas fotos recibirás. No significa que todas las imágenes tomadas estén incluidas en el regalo.

Abrir esa galería todavía es una parte del regalo que puedes disfrutar. Quizá encuentres justo la foto que imaginabas al principio, o quizá otra se convierta en tu favorita. Una sonrisa conocida, tus hijos juntos, las casas que te devuelven enseguida a las vacaciones. Puedes mirar con calma, cerrar y volver a descubrir un pequeño detalle. A lo mejor te apetece enviarle una a tu hermana y regresar otra vez a esa en la que está toda la familia.

¿Te gustaría un álbum, copias profesionales o una fotografía para la pared? Hablamos de esos productos por separado. No están incluidos automáticamente en cada sesión. Puedes usar el saldo Travaya para esas compras en lugar de una sesión de fotos. Te ayudamos a elegir y confirmamos el precio. Quizá ya tienes imágenes que te encantan y te apetece darles por fin un lugar en casa. Esa idea también puede formar parte de lo que nos cuentes al preparar tu regalo.

Si todavía no quieres decidirlo todo

La tarjeta puede llegar antes de que hayas elegido el viaje o unos meses antes de que consigáis reuniros en familia. Guárdala bien, mira la fecha de caducidad y contacta con nosotros cuando tengas una idea. Los 24 meses de validez dejan tiempo para los planes. Un fotógrafo y una fecha siguen dependiendo de la disponibilidad. Cuando tus posibles días estén algo más claros, puedes contárnoslos y comenzar a buscar un hueco para las fotografías.

¿No encuentras el correo? Mira primero en la carpeta de spam y después contacta con nosotros. Una vez comprobada la compra, podemos volver a enviar la tarjeta existente. Si necesitas ayuda con el código, revisa los caracteres y el correo del destinatario asociado a la tarjeta. Comparte los datos del regalo por nuestro canal de contacto para que podamos revisarlos contigo. No necesitas publicar el código con una pregunta en internet para pedir ayuda sobre cómo utilizarlo.

La persona que te hizo el regalo puede ayudarte a recuperar los datos de compra, sobre todo si imprimió la tarjeta. Puedes pedir esa información sin dejarle toda la organización de la sesión. Quizá una pequeña ayuda para encontrar el correo sea suficiente. Después puedes volver a lo que te hace ilusión: elegir qué fotos quieres tener. Los planes pueden seguir siendo tuyos, con el momento y las personas que encajan en tu vida ahora mismo.

Para quien eligió el regalo

Una vez abierta la sorpresa, puedes ofrecer una pequeña ayuda y dejar que decidan si la necesitan. Encontrar un día en el que estén libres los hermanos, salir en las fotos si te lo piden o cuidar de los niños durante una sesión de pareja. Un gesto conectado con sus planes puede ser una parte muy personal del regalo. Deja que te cuenten qué les sería útil y qué prefieren preparar por su cuenta o con nosotros.

Deja también que hagan suyo el regalo. Quizá elijan un lugar distinto del que imaginabas o utilicen la tarjeta más adelante en el año. Has escogido un detalle para sus fotos y su vida. Pueden decidir cuándo empezar y contarte sus ideas cuando les apetezca. Escuchar los planes que les hacen ilusión también forma parte de la alegría de regalar.

¿Les apetece compartir una foto favorita contigo después? ¡Qué ilusión verla! Tal vez reconozcas la razón por la que elegiste la tarjeta: la familia al completo, tu amigo de viaje o tus padres con sus nietos. Tú has regalado el comienzo. Ellos han elegido las personas, el lugar y el día que querían recordar. La fotografía guarda ahora algo suyo, con las personas que querían cerca.

Regala un bonito comienzo

Elige un regalo para las fotografías que les gustaría tener. Les ayudamos a preparar el resto cuando quieran empezar.

Regala una sesión de fotos

Algunas preguntas antes de empezar

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