
November 3, 2026
Has recibido una tarjeta Travaya. ¿Y ahora?
El sobre está abierto. ¿Qué foto te gustaría hacer con este regalo? Quizá una con toda la familia o una de los dos en vuestro próximo viaje. Te contamos por dónde empezar y cómo preparamos juntos una sesión que se parezca a ti. ¡Vamos a darle forma a esa idea!
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Tu regalo todavía guarda una pequeña aventura
¿Eres tú quien ha recibido la tarjeta? ¡Qué bonito detalle! No necesitas tener preparada toda la sesión para empezar. A lo mejor sabes exactamente qué ciudad visitarás. O quizá solo tienes claro que quieres una foto con tu hermana. Cuéntanos esa primera idea. Te ayudamos a organizar la sesión, buscamos un fotógrafo profesional adecuado y acordamos los detalles contigo.
Y si estás pensando en regalar la tarjeta, quizá quieras ver qué pasará después de abrirla. ¿Cómo va a utilizarla esa persona? Vamos a seguir el regalo desde el correo que conviene guardar hasta la galería de fotografías que llegará después. También verás una imagen real de nuestra página para quienes han recibido una tarjeta. Así puedes imaginar dónde empiezan sus propios planes y cómo les ayudamos a preparar lo que quieren hacer con tu regalo.
Guarda la tarjeta donde puedas volver a encontrarla
Mira el importe y la fecha de caducidad. La tarjeta es válida durante 24 meses. No hace falta decidir toda la sesión mientras todavía estáis en la comida de cumpleaños. Quizá piensas en una estación del año que te encanta o en un viaje que aún estás preparando. Ten presente la caducidad mientras esas ideas toman forma. Si algo de la tarjeta no está claro, pregúntanos con ella cerca para que podamos revisar juntos lo que aparece.
Para un regalo en grupo, la tarjeta se emite cuando todos han pagado su aportación. ¿Te han dicho que hay un regalo para ti, pero el correo aún no llega? Pide a quien lo organiza que compruebe los pagos. Esa persona puede seguir las aportaciones. Cuando tengas la tarjeta, podrás empezar a pensar cómo te gustaría utilizarla. Quizá ya tengas a alguien en mente para ese primer retrato juntos.
Aquí pueden empezar tus propios planes
La imagen de abajo muestra la página en inglés del 3 de noviembre de 2026. Allí aparecen «Find your destination» y «Ask about redeeming». En la versión española encontrarás «Encuentra tu destino» y «Pregunta cómo canjear tu regalo». Puedes empezar a hablar con nosotros sin haber elegido una calle, la duración y un fotógrafo. Mirar un destino tampoco reserva una sesión. El lugar, el día y los demás detalles los acordamos después contigo, para tu propio plan.
Quizá reconozcas una ciudad a la que llevas tiempo queriendo volver. O descubras un lugar que te apetece conocer con tus padres. Disfruta también de esta parte. Una calle puede recordarte las últimas vacaciones, una vista darte ganas de preparar otro viaje. Puede que acabéis mirando los destinos juntos, señalando los rincones que os gustan. El regalo empieza a parecerse a vuestra vida, con las personas que queréis cerca y las fotos que os haría ilusión guardar.
Una mirada a la página por la que empezar

Empieza por la fotografía que te gustaría tener
Piensa después en las fotografías que te gusta mirar. ¿Te atraen las imágenes con la ciudad alrededor, sus casas y las calles que te recuerdan el viaje? ¿O prefieres árboles, un jardín y un ambiente más tranquilo? Puedes compartir algunos ejemplos y explicar qué te gusta de ellos. A veces una imagen que has guardado ayuda a contar un deseo para el que aún no encuentras las palabras. No necesitas conocer los nombres de los estilos para explicárnoslo.
Si quieres usar el regalo durante un viaje, dinos adónde vas y qué días estarás allí. Para fotos más cerca de casa, cuéntanos el lugar que tienes en mente. ¿No sale en la web? Pregúntanos también por él. Podemos hablar de lugares que todavía no aparecen en la web y estudiar las posibilidades contigo. El fotógrafo, las fechas disponibles y los detalles prácticos se confirman antes de reservar. Así el plan se prepara alrededor de vuestra visita o de ese sitio cercano que queréis recordar.
También puedes querer fotografías solo para ti. Un cumpleaños, un nuevo comienzo o las ganas de tener unos retratos que te gusten son buenos motivos para hablar con nosotros. No hace falta reunir a un grupo para aprovechar tu regalo. Puedes contarnos un viaje, un cambio o un momento de tu propia vida que quieras recordar. Tus personas favoritas pueden acompañarte, pero desear unas fotos tuyas ya es un buen comienzo por sí solo.
Tu primer mensaje puede ser muy sencillo
Un primer mensaje podría sonar así: «He recibido una tarjeta regalo Travaya y me gustaría hacer fotos con mi pareja durante nuestro viaje a Lisboa. Estaremos allí cuatro días en mayo. Nos gustan las imágenes con las calles alrededor y nos vendría bien ayuda para elegir el lugar y preparar la sesión». Es un ejemplo para que imagines tu propio mensaje, con las personas que te acompañarán, tu destino y los días en los que podrías estar.
En ese ejemplo ya sabemos adónde vas, quién viene y qué ambiente te gusta. El punto de encuentro y una hora disponible pueden hablarse después. ¿Solo sabes que la familia se reunirá durante las vacaciones escolares? Empieza por eso. Cuéntanos también qué está aún por decidir. Puedes preguntarnos sin haber enviado a todos los hermanos un programa completo.
Comparte lo que ayudaría a que el rato os resulte agradable. Quizá uno de tus padres prefiere caminar menos, o venís con niños pequeños y os gustaría un plan sencillo. Esos detalles ayudan a hablar de una sesión adecuada antes de reservar. Puedes pedir ayuda sin haber organizado primero todos los compromisos de los demás. Unas líneas sobre lo que os apetece ya nos dan algo con lo que avanzar, aunque todavía estéis buscando un día en el que podáis reuniros.
Damos forma a la sesión contigo
También acordamos lo que incluye el paquete. En él aparecen la duración de la sesión y el número de fotografías editadas que recibirás en una galería online. ¿Te imaginas varias generaciones juntas? Dinos quién vendrá. ¿Piensas en un paseo durante las vacaciones? Cuéntanos qué entorno te atrae. El plan debe encajar con las personas que estarán allí y con el tiempo que tenéis.
Antes de que la reserva sea definitiva, confirmamos fotógrafo, fecha, paquete y detalles prácticos contigo. Mirar una página, guardar una foto bonita o empezar una conversación no equivale a reservar. Cuando los acuerdos están claros, sabes qué sesión te espera y dónde os encontraréis. Tal vez le hagas un hueco entre el museo que queréis visitar y ese restaurante cuya dirección habéis guardado. La fotografía ya tiene un lugar en los planes de esas vacaciones que tanto os apetece hacer.
¿Cómo se utiliza el saldo de tu tarjeta?
Un ejemplo sencillo: tienes 200 € de saldo y acuerdas una compra de 260 €. La tarjeta paga 200 € y quedan 60 € por añadir. Son importes de ejemplo para explicar el cálculo, no precios actuales de una sesión. Confirmamos contigo la sesión y su precio. Así sabrás qué parte paga el regalo y qué importe tendrías que añadir.
No tienes que elegir algo más caro por estar utilizando una tarjeta. Dinos con qué gasto te sientes a gusto, también si prefieres mantenerte dentro del saldo regalado. Podemos hablarlo mientras elegimos la sesión. Da gusto pensar en las fotografías sabiendo cuánto quieres gastar. Quizá un plan más sencillo sea justo lo que necesitas para la foto que quieres. El regalo puede tomar esa forma sin tener que añadir una salida más grande de la que te apetece.
Cuatro pasos para empezar con tu regalo
Unos pequeños detalles para disfrutar del día
Pregunta antes de reservar por las cosas que pueden cambiar vuestra salida. ¿Te gustaría hacer las fotos en un lugar con entrada de pago o donde se necesita permiso? Lo hablamos contigo. Si cambia el tiempo, ¿qué ocurre con una sesión al aire libre? Pregúntanoslo mientras la preparamos. Podemos repasar los detalles de tu cita para que sepas lo que está previsto. Si algo te preocupa o no lo tienes claro, cuéntanoslo mientras aún estamos preparando el día.
También puedes dejar un poco de espacio alrededor de la cita. Una comida después, otra vuelta por el barrio o un café antes de regresar. De viaje, la sesión puede ser parte de un día que os gustará recordar. No hace falta llenar cada hora para que el regalo sea especial. A veces ya apetece imaginar que, después de las fotografías, podréis seguir juntos un rato sin tener que ir corriendo a lo siguiente.
¿No tienes costumbre de estar delante de la cámara y te da un poco de apuro? Cuéntanoslo. Puedes decir qué te gusta y qué te hace dudar. «Nos gustaría tener fotos juntos, pero nos sentimos un poco nerviosos» es una buena forma de empezar. Hablamos de lo que os apetece y de las cosas que queréis saber antes de la sesión. No tienes que fingir que ya lo has hecho muchas veces para poder preguntar y pedir ayuda.
Después llega el momento de abrir la galería
Abrir esa galería todavía es una parte del regalo que puedes disfrutar. Quizá encuentres justo la foto que imaginabas al principio, o quizá otra se convierta en tu favorita. Una sonrisa conocida, tus hijos juntos, las casas que te devuelven enseguida a las vacaciones. Puedes mirar con calma, cerrar y volver a descubrir un pequeño detalle. A lo mejor te apetece enviarle una a tu hermana y regresar otra vez a esa en la que está toda la familia.
¿Te gustaría un álbum, copias profesionales o una fotografía para la pared? Hablamos de esos productos por separado. No están incluidos automáticamente en cada sesión. Puedes usar el saldo Travaya para esas compras en lugar de una sesión de fotos. Te ayudamos a elegir y confirmamos el precio. Quizá ya tienes imágenes que te encantan y te apetece darles por fin un lugar en casa. Esa idea también puede formar parte de lo que nos cuentes al preparar tu regalo.
Si todavía no quieres decidirlo todo
¿No encuentras el correo? Mira primero en la carpeta de spam y después contacta con nosotros. Una vez comprobada la compra, podemos volver a enviar la tarjeta existente. Si necesitas ayuda con el código, revisa los caracteres y el correo del destinatario asociado a la tarjeta. Comparte los datos del regalo por nuestro canal de contacto para que podamos revisarlos contigo. No necesitas publicar el código con una pregunta en internet para pedir ayuda sobre cómo utilizarlo.
La persona que te hizo el regalo puede ayudarte a recuperar los datos de compra, sobre todo si imprimió la tarjeta. Puedes pedir esa información sin dejarle toda la organización de la sesión. Quizá una pequeña ayuda para encontrar el correo sea suficiente. Después puedes volver a lo que te hace ilusión: elegir qué fotos quieres tener. Los planes pueden seguir siendo tuyos, con el momento y las personas que encajan en tu vida ahora mismo.
Para quien eligió el regalo
Deja también que hagan suyo el regalo. Quizá elijan un lugar distinto del que imaginabas o utilicen la tarjeta más adelante en el año. Has escogido un detalle para sus fotos y su vida. Pueden decidir cuándo empezar y contarte sus ideas cuando les apetezca. Escuchar los planes que les hacen ilusión también forma parte de la alegría de regalar.
¿Les apetece compartir una foto favorita contigo después? ¡Qué ilusión verla! Tal vez reconozcas la razón por la que elegiste la tarjeta: la familia al completo, tu amigo de viaje o tus padres con sus nietos. Tú has regalado el comienzo. Ellos han elegido las personas, el lugar y el día que querían recordar. La fotografía guarda ahora algo suyo, con las personas que querían cerca.
Regala un bonito comienzo
Elige un regalo para las fotografías que les gustaría tener. Les ayudamos a preparar el resto cuando quieran empezar.
Algunas preguntas antes de empezar
En nuestra página de tarjetas regalo, elige «Canjear una tarjeta regalo». Después puedes descubrir destinos o contactar con nosotros desde la página para quienes han recibido una tarjeta. Ten a mano el código único y el correo del destinatario. Te ayudamos a comprobarla y a descontar el saldo de tu compra.
No. Es una forma de descubrir lo que te gusta. Confirmamos contigo un fotógrafo adecuado, una fecha disponible, el paquete y los detalles prácticos antes de que la reserva sea definitiva. Una primera idea es suficiente para que empecemos a hablar.
Sí. Cuéntanos a quién quieres en las imágenes, qué lugar te atrae y qué estilo te gusta. Algunos ejemplos pueden ayudar. Preparamos la sesión con tus preferencias y buscamos un fotógrafo profesional adecuado. Un fotógrafo concreto no está garantizado de antemano.
El saldo se descuenta de la compra acordada y puedes pagar la diferencia. Hablamos del precio antes de reservar. El saldo no utilizado permanece en la tarjeta hasta que se gaste o caduque, dentro de su validez de 24 meses.
Pueden hablar con nosotros de un álbum, copias profesionales o fotografías para la pared. Les ayudamos a elegir, confirmamos el precio y aplicamos el saldo disponible. Son otras maneras de utilizar el regalo. Estos productos no están incluidos automáticamente en cada sesión.
Una sesión de fotos o un álbum: ¿qué regalo le haría más ilusión?
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