
November 3, 2026
Una sesión de fotos solo suya
Un lugar que le encanta, un rato para sí y fotos propias que guardar. Una sesión individual puede ser un regalo precioso para quien desea retratos de viaje o cerca de casa. ¡Empecemos por las imágenes que le hacen ilusión y el día que le gustaría preparar con nosotros!
Actualizado
Table of Contents
Un plan con esa persona en el centro
O quizá ese deseo esté mucho más cerca. Te ha contado que le gustaría tener unos retratos propios y te apetece regalarle la ocasión de hacerlos. Puede ser por su cumpleaños, por haber terminado un curso o porque sabes que le apetecería. No hace falta que haya otra persona a su lado para que las fotografías signifiquen algo. Esta vez, las fotos pueden estar dedicadas a esa persona y a lo que le gustaría recordar.
Empieza por lo que se imagina. ¿Un paseo por calles bonitas, retratos en un parque conocido o una vista que lleva tiempo deseando ver? Tú le regalas la ocasión de hacer esas fotografías. Puede elegir los detalles con nosotros, contándonos qué le gusta y cómo le apetece pasar ese rato. Quizá disfrute ya buscando su lugar favorito y pensando en las fotos que después querrá volver a mirar.
Para quien quiere fotos en las que salir
Puedes preguntar qué fotografías tiene en mente antes de comprar. Tal vez desee imágenes de viaje en las que se vea bien la ciudad. O quizá prefiera retratos más cercanos, con su ropa favorita, o fotos en un lugar tranquilo que ya conoce. Puede que descubras que le ilusiona mucho más un jardín que esa plaza famosa en la que tú habías pensado. Con esos detalles puedes elegir algo que le guste a esa persona.
También hay personas a las que sencillamente les gusta hacerse fotografías. ¡Esa ya es una buena razón! El regalo puede darles otra ocasión de disfrutar algo que les encanta, con un lugar distinto y nuevas imágenes para añadir a sus favoritas. No hace falta esperar a que cambie algo en su vida.
No hace falta una gran ocasión
Las fotos no tienen que contar toda esa celebración. Alguien que acaba la universidad quizá quiera retratos en la ciudad donde ha estudiado, sin ropa de graduación ni un escenario formal. Quien cumple años puede imaginarse una tarde junto al mar, sin ningún detalle de cumpleaños en las imágenes. Deja que decida cuánto de la ocasión quiere llevar a la sesión.
Una sesión individual también puede ser para alguien que tiene pareja, hijos o viaja con amigos. Significa hacer fotografías de esa persona. Puede querer mucho las fotos con su familia y, aun así, desear algunas que sean solo suyas. Tú tampoco tienes que salir a su lado para hacerle un regalo personal.
Un lugar elegido con ganas
Pregunta qué le gustaría reconocer alrededor al ver las imágenes más adelante. Algunas personas quieren una vista conocida que las devuelva enseguida a ese viaje. Otras prefieren las cosas pequeñas: una puerta antigua, los colores de una calle o los árboles de un parque al que van a menudo. Incluso un lugar sencillo puede traerle recuerdos que le importan.
Cuéntanos dónde le gustaría hacerlas y qué tipo de ambiente le gusta. Podemos hablar de una sesión adecuada y de lo que es posible organizar allí. Si tiene en mente un edificio concreto o un espacio interior, coméntalo pronto para ver qué habría que organizar. El lugar definitivo se acuerda antes de reservar.
Un recuerdo de su viaje en solitario
Piensa en la parte de las vacaciones que más le gustaría guardar. Puede ser una ciudad con la que sueña desde hace años o un lugar que acaba de elegir para unos días libres. La sesión puede encajar entre los planes que ya tiene. Después quizá le apetezca entrar en una librería, alargar el almuerzo o seguir por una calle que no había visto. El resto del viaje sigue siendo suyo.
Si las fechas ya están fijadas, contacta pronto con Travaya para hablar del destino y la disponibilidad. Nosotros ayudamos a planear la experiencia y buscamos un fotógrafo profesional adecuado. La tarjeta regalo no reserva por sí sola un fotógrafo concreto, un día ni una hora. Esos detalles se confirman antes de la reserva. Consúltalo antes de comprar si el regalo tiene que formar parte de ese viaje.
Sus gustos son el mejor comienzo
Puede enseñarnos unos ejemplos y contar qué le gusta de ellos. Quizá nos diga «Me encantan estos colores» o «Me gustaría que las fotos recordaran un día de paseo». Son formas sencillas de empezar. Los ejemplos ayudan a hablar de sus ideas. No tienen que convertirse en una lista de imágenes que haya que copiar. Sus ideas y el lugar que acordemos con ella pueden hacer de la sesión algo muy suyo.
También puede elegir la ropa en la que le gustaría verse. No necesitas añadir un cambio de imagen ni escoger un conjunto por ella. Si desea algo especial para sus preparativos, pregúntanos antes de reservar. Maquillaje, peluquería y ropa no están incluidos automáticamente en el paquete. Lo hablamos para aclarar qué habría que organizar por separado.
Un día que le apetezca disfrutar
Un sitio en el que le apetece estar y tiempo para llegar sin correr son un buen comienzo. No hace falta llenar el día de actividades. Si quieres añadir una comida, unas entradas u otro detalle a tu regalo, cuéntaselo y organízalo aparte. Esas cosas no se incluyen automáticamente con una tarjeta para una sesión. Quizá prefiera dejar parte de la tarde libre para elegir sobre la marcha.
Puede contarnos lo que necesita para disfrutar la experiencia, también si quiere saber cuánto se caminará o tiene dudas sobre hacerse fotos. Quizá quiera conocer mejor el plan antes de elegir o le apetezca empezar en un entorno más tranquilo. Hablamos de esas ideas antes de decidir los detalles. Un sitio más tranquilo no significa necesariamente que esté vacío o sea un espacio reservado solo para ella.
Una sorpresa que deja sitio para elegir
Si nunca ha mencionado querer retratos, empieza con una conversación. Puede encantarle la idea o puede preferir otra cosa. Su respuesta te ayuda a elegir, sobre todo con un regalo tan personal como unas fotografías propias. Quizá te hable de un sitio en el que lleva tiempo pensando o de imágenes que tenía guardadas sin haberlo contado.
Entregar la tarjeta antes de acordar una cita deja tiempo para prepararlo a su manera. Podrá hacer preguntas, mirar fechas posibles y compartir las fotografías que le gustan. Quizá se divierta ya mirando lugares y buscando inspiración para sus fotos. La ilusión por esas fotos puede continuar después de abrir el sobre.
Una sesión completa o una aportación
Una tarjeta regalo para fotos de Travaya contiene saldo Travaya. Puedes elegir un paquete o un importe, escoger un diseño y escribir un mensaje. La sesión final y el precio se confirman antes de reservar. Si la persona elige algo que cuesta más que su saldo, puede pagar la diferencia. El saldo no utilizado queda en la tarjeta hasta usarlo o hasta que caduque. Al entregarla, explica si tu regalo cubre la sesión o es una aportación.
El paquete confirmado indica la duración y el número de fotografías editadas profesionalmente que recibirá en una galería online. Un álbum, copias impresas, estilismo y otros extras no están incluidos automáticamente en cada sesión. Si algo de eso importa para tu idea, cuéntanoslo mientras eliges el regalo. Aclaramos lo que incluye el plan antes de reservar.
De tu tarjeta a sus planes
No hace falta tenerlo todo pensado para escribirnos. Quizá sepa la ciudad, pero todavía no haya elegido el sitio. Quizá tenga unos ejemplos y le apetezca hablar del estilo de imágenes que le gusta. Cuéntanos lo que le ilusiona. Le ayudamos a preparar los detalles y respondemos a sus preguntas.
La tarjeta tiene una validez de 24 meses. Puede pensar en un viaje o en un día más cerca de casa y contactar con nosotros mientras siga vigente. También hablamos de lugares fuera de los destinos publicados, confirmando juntos disponibilidad y detalles prácticos. Si un lugar concreto es esencial para tu regalo, consúltalo antes de comprar. Así conocerás las posibilidades antes de regalarlo.
Un mensaje sobre lo que le gusta
Quizá escribirías: «Para ese viaje que esperas con tantas ganas. Me encantaría regalarte unas fotos tuyas en ese lugar». O: «Me contaste que te gustaría tener retratos propios y pensé que sería un bonito regalo de cumpleaños. Puedes hacer los planes con Travaya a tu manera». Son ideas para cambiar según a quién se lo regalas y lo que quieres ofrecer.
Háblale de lo que le apetece disfrutar. Puedes decir que tienes ganas de escuchar las historias de la vuelta o que te alegra ayudar con un pequeño deseo que te había contado. No necesitas prometer un cambio en su aspecto o en cómo se sentirá después. El deseo que te ha contado ya es una bonita razón para tu mensaje.
Una entrega que se parezca a vosotros
Un regalo para una persona también puede venir de varias. En Travaya podéis repartir el coste a partes iguales entre dos y diez participantes, cada uno con su propio enlace de pago. La tarjeta se envía por email a quien la recibe cuando todos han pagado. Regalarla juntos no convierte la experiencia en una sesión de grupo. Las fotos pueden seguir siendo solo de esa persona.
Puedes ofrecer ayuda si le apetece. Quizá miréis posibles días juntos o te cuente sus ideas durante un café. Después deja espacio para que elija cómo seguir con sus planes. Una de las cosas bonitas de este regalo es poder decir: «Esto es para ti. Elige algo que te apetezca».
Sus fotos para volver a mirarlas
Puede compartir algunas con amigos o guardarse toda la colección. No necesita decidir antes de la sesión qué publicará en redes sociales. Una imagen privada también puede dar mucha alegría. Deja que elija qué fotos quiere enseñar, a quién y cuándo.
Si prefiere un álbum, copias profesionales o fotografías para la pared, el saldo Travaya también puede utilizarse para esas alternativas. No son extras que vengan automáticamente con la sesión. Puede contarnos qué le gustaría guardar en casa y hablar de las posibilidades. Lo bonito es partir de sus fotografías y de sus planes, para que tenga algo que le apetezca volver a mirar.
Regala fotos solo suyas
¿Conoces a alguien a quien le haría ilusión tener sus propios retratos? Añade unas palabras personales y deja que empiecen los planes. Ayudaremos a preparar una sesión que parta de lo que le gustaría tener y disfrutar.
Preguntas sobre el regalo
Sí. Puede ser un regalo bonito para quien desea retratos o fotografías propias durante un viaje. Cuéntanos el lugar y el tipo de imágenes que tiene en mente, y hablaremos de un plan adecuado.
No. Puede dedicar la sesión a sus propias fotos cerca de casa, en un viaje en solitario o mientras está de vacaciones con otras personas. Si también quiere incluir a alguien en algunas imágenes, coméntalo antes para hablarlo durante los preparativos.
Puedes dar primero la tarjeta y dejar que la persona haga los planes con nosotros. Si tienes en mente un viaje con fechas fijas o un día concreto, pregunta pronto por la disponibilidad. La tarjeta no reserva por sí sola una cita ni un fotógrafo concreto.
No automáticamente. El paquete confirmado describe la sesión y las fotos editadas que recibirá. Si desea algo particular para su ropa o sus preparativos, cuéntanoslo antes de reservar. Así podemos hablar de lo que habría que organizar por separado.
Sí. Puedes elegir un importe como aportación. Explícalo al entregar la tarjeta para que la persona sepa qué le regalas antes de hacer sus planes. Si la sesión que elija cuesta más que el saldo, puede pagar la diferencia. Lo que no utilice permanece disponible hasta usarlo o hasta que caduque.
Una sesión de fotos o un álbum: ¿qué regalo le haría más ilusión?
Has recibido una tarjeta Travaya. ¿Y ahora?
Tarjeta regalo de fotos: ¿qué importe elegir?
Cómo pedir una sesión de fotos de regalo
Para la familia que no para un momento
Regalar una sesión de fotos a quien siente vergüenza ante la cámara
ENJOY $20 OFF
Your first photoshoot when you become an email subscriber.
Artículos Relacionados
Una sesión de fotos o un álbum: ¿qué regalo le haría más ilusión?
Quizá le encantaría una buena fotografía en la que salga todo el mundo. O las imágenes favoritas ya están ahí, esperando ese libro que lleva tiempo queriendo hacer. Una sesión y un álbum pueden ser regalos muy personales. Vamos a ver qué deseo podrías ayudar a cumplir.
Has recibido una tarjeta Travaya. ¿Y ahora?
El sobre está abierto. ¿Qué foto te gustaría hacer con este regalo? Quizá una con toda la familia o una de los dos en vuestro próximo viaje. Te contamos por dónde empezar y cómo preparamos juntos una sesión que se parezca a ti. ¡Vamos a darle forma a esa idea!
Tarjeta regalo de fotos: ¿qué importe elegir?
Ya tienes una idea para su cumpleaños, su próximo viaje o esa foto con toda la familia. Ahora toca elegir cuánto regalar. Veamos qué puede ofrecer tu tarjeta, con ejemplos reales de paquetes y ayuda para decidir entre una sesión completa y una aportación a las fotos que les harían ilusión.